viernes, 27 de agosto de 2010

Extrañándote.

Extrañándote.
(Historia de un paciente)

Todo esta bien por aquí donde tu sombra no toca más el suelo, el tiempo pasa lento no lo niego, pero todo esta bien, aún respiro y me muevo como la última vez que me viste, aún estoy aquí.

He estado sentado en esta cama por horas o quizás días sin moverme, aún no se definir el tiempo que transcurre, solo se que ha sido mucho o demasiado poco, no lo se, solo se que te extraño un poco o quizás demasiado, aún no se definir mi estado.

¿Sabes? Hace tiempo solía quedarme frente a las barras de la ventana mirando la luna mientras tu hablabas sin cesar a cerca del futuro que se deslizaba a través de ellas mismas invitándome a tomarlo entre mis manos y hacerlo presente, aún recuerdo cada movimiento de tus labios y la forma en queme mirabas mientras decías todo eso, la verdad es que jamás podría olvidarlo.

Extraño tu cuerpo junto al mío en estas noches tan solas donde los sonidos son acallados tras las puertas cerradas de cada habitación llena y al mismo tiempo vacía. Todos duermen, todos descansan, incluso yo algunas veces puedo hacerlo, pero nunca es grato si no estas tú.

Muchas veces me he preguntado la hora exacta de cada momento, pero es difícil adivinar solamente viendo el sol, necesito un reloj lo se, pero por ahora me es imposible adquirirlo, lo tengo extrañamente prohibido y aún no se el porque, solo se que al parecer no me esta permitido nada que no sea mi ropa limpia y blanca.

Extraño tu cabello rizado cayendo sobre tus hombros mientras mirabas en silencio a las personas que solían visitarme para recordarme absurdamente las implicaciones serías y negativas que representaría sostener por más tiempo lo nuestro, extraño esa sonrisa burlona y el movimiento que hacías con la cabeza al escuchar decir esa sarta de estupideces a esas personas extrañas que jamás dejaban de repetirme eso a sol y sombra. Tú me hacías tan feliz.

Hoy miro solamente a esas personas con sus batas cuando vienen a decirme que poco a poco todo estará bien y yo dejaré de necesitarte con el tiempo y algunas ayudas de ciertas pastillas, pero ellos no saben nada, ellos no saben que me haces falta desde el día en que te conocí… tras esa extraña sensación en mi cabeza.

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