domingo, 19 de septiembre de 2010

Deseo de una noche eterna.

Deseo de una noche eterna.

Otra noche más donde mi corazón palpita y te pertenece a ti, que siempre tan etérea te acercas dejándome ver únicamente tu cuerpo y sin mostrarme jamás tus verdaderas intenciones… hasta que ya estas demasiado cerca, tanto que es imposible evitarte.


Tú sonrisa despierta mis ojos que descansaban en los tuyos, una nueva luz ilumina este cuarto de sueños inexistentes donde tú y yo existimos siempre a la espera del otro, la fantasía se diluye la realidad de tu cuerpo donde mis manos buscan perderse eternamente entre placenteras caricias y hermosos momentos.


Soy solo un soñador más eso lo se, pero no me interesa si es así como puedo verte
¿Mí sueño predilecto? Tú.


El reloj avanza y retrocede ante nuestro cálido encuentro, el espejo se ha vestido con un leve manto nebuloso para no interrumpir con su mirada nuestro encuentro, así, entre “te amos” el silencio ha salido ya del cuarto, la vida ha cambiado drásticamente y ahora nada es lo que era hace un tiempo, el reloj solamente observa desde su mesita celoso del momento.


Tú y yo la combinación perfecta.


Un bezo en el cuello y tu cálido abrazo, mi mirada en la tuya y yo tomando tú mano, las persianas se han teñido ya de un leve carmesí anunciando con ellas un nuevo amanecer y yo no me arrepiento de la falta de sueño en esta noche, sino de que no sea infinito duradera para quedarnos así… por toda la vida entera.

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