domingo, 12 de diciembre de 2010

Un día común.

Un día común.

Como casi siempre la mañana salía, tranquila y fresca, con el rocío sobre las rosas y el ruido de siempre en la cocina.

-¿Qué harás esta tarde?
-Supongo que lo de siempre.
-¿Café?
-No gracias, hoy solo quiero jugo.

Uno a uno los pensamientos se acumulaban en la mente del joven que con la mirada abstraída se mordía la segunda falange del dedo índice de su mano izquierda que permanecía a la altura de su boca bajo la mano derecha con los codos recargados en la mesa.

-¿Sucede algo?
-Supongo que no –dijo el mientras cerraba los ojos.
-¿Sabes? –dijo en medio de un suspiro mientras reabría los ojos. –Hace mucho que estamos así, pero yo aún te amo como al inicio.

La chica sentada sobre la barra de la cocina sonrío y dijo:

-Aún eres joven, podrías retomar tu vida.
-No, gracias, así estoy bien.

En ese momento el chico se empinó el baso de jugo, tomó su chaqueta y salió.

-Si tan solo todo esto fuera real… no tendría que pasar toda la tarde mirando una lápida.

Fin.

Carta para Sarah.

Carta para Sarah.

Cielo, hoy he venido a entregarte esta carta para que sepas como son las cosas y entiendas que no debes preocuparte, porque aún sin ti… la vida me va bien:

Querida Sarah, las cosas no han cambiado y aún sonrío en las mañanas al despertar, aún digo buenos días al espacio a mi derecha como si estuvieses ahí conmigo… y el día comienza como siempre con un beso imaginario a tu ausencia siempre presente. Las cosas del diario no han variado mucho y no te extraño como pensarías. No lo hago.

Las niñas aún despiertan bostezando y tallándose los ojitos con sus pequeñas manos mientras se quejan de la hora y reniegan de un vaso de leche antes de ir a llevarlas al colegio. Siguen siendo una pequeñas muy lindas de ojos hermosos y voces tiernitas, solo que ahora tienen más amigos e intentan cuidarse la una a la otra. Ya no lloran como solían hacerlo, pero aún se quejan de tener que ir a dormir temprano y aún reclaman un cuento y un abrazo. Son buenas niñas amor mío, tu al igual que yo estarías orgullosa de ellas en cada aspecto, ¿Sabes? son justo como deseabas que fueran nuestras hijas… y yo estoy feliz por ello.

Luego de dejarlas en su escuela yo me sigo directo al trabajo y pienso todo el día en ellas mientras lidio con los pendientes de la oficina e intento adelantar algunas cosas para no tener que llevarme trabajo a casa… y así poder pasar más tiempo de calidad con ellas. A veces llaman a la hora de su receso para decirme que todo está bien y que no debo preocuparme… justo como solías hacerlo tú desde casa para darme ánimos en todo. Ellas me recuerdan tanto a ti.

Al salir del trabajo voy por ellas lo más rápido que puedo, y al ir de camino a casa… siempre nos detenemos en una dulcería y compramos los que eran tus dulces favoritos. Así pasamos la tarde los tres, comiendo golosinas y haciendo tareas hasta que la comida esta lista y podemos sentarnos a la mesa a contarnos los sucesos divertidos del día. Luego de ello salimos al jardín un rato a jugar con Russel quien no ha sido capaz de aprender un solo truco que no sea dar la pata. Es un perro algo bobo, pero cuando entra a la casa lo primero que hace es echarse frente la puerta como solía hacerlo para esperarte llegar… y luego es muy difícil poder quitarlo de ahí. Las niñas lo adoran y yo le estoy agradecido, porque por más bobo que sea… es un buen amigo y un excelente acompañante.

Al caer la noche las cosas no son muy distintas, solo que hace frío y las peques se quejan por ello, así que terminan poniéndose sus abrigos y arrellanándose en el sillón para ver una película antes de irse a dormir.

A veces están tan cansadas, cielo, que se quedan dormidas ahí y me toca llevarlas cargando a sus respectivas camas, otras tantas… no quieren dormir y me toca contarles un cuento y quedarme cerca hasta que sus ojitos se cierran por completo y se quedan ahí quietecitas con sus caritas bellas tan parecidas a la tuya. Habrías de verlas, son realmente las niñas más hermosas.

Algunas veces mientras duermo… puedo escuchar unos pequeños pasos que se acercan despacio a mi sitio, y al abrir los ojos, puedo ver a Carmina ahí parada en el marco de la puerta sujetando su osito de peluche y esperando a que mi mirada se cruce con la suya… para preguntarme si tú estarás bien y volverás pronto. Yo nunca se que decirle.

¿Sabes? Hoy querían venir conmigo a verte, pero no considero una excelente idea que ellas te vean en este estado, y no porque no seas hermosa así dormida, sino porque se que se asustarían al verte conectada a tantas maquinas en un cuarto de hospital, y eso… es algo que prefiero guardar solamente para mi.

Por lo demás… no debes preocuparte, yo las cuidaré lo mejor que pueda, te lo prometo cariño.


Att.: Tú esposo que aún te adora y te espera sin extrañarte tanto.

Conversaciones en la barra.

Conversaciones en la barra.

-Llevas ya demasiados tragos, me temo que no puedo servirte más.
-No te preocupes, hay otros lugares además de este.
-Vamos, hace mucho que somos amigos, no me vengas con eso y hazme caso una sola vez, no tomes más, no vale la pena.
-Quizás si, quizás no, que más da.
-Deberías dejar de pensar en ella de una vez por todas.
-Pff… sería genial si fuese ella en quien estuviese pensando, pero no he tenido esa maldita buena suerte.
-Si no es en ella… ¿Entonces en quien diablos estas pensando para beber así?
-En él
-¿En él?
-Sí, en ese miserable que esta con ella en este momento, en ese maldito bastardo que ahora ocupa mi sitio al desnudarla despacio, en ese infeliz que la hace estremecer en aquel lugar tan nuestro. En él, en ese desgraciado que ahora llena mi lugar en su cuerpo.
-… Lo siento, ten, sírvete otro trago.

Fin.

Moscas, descripciones y simplezas.

Moscas, descripciones y simplezas.

Se acaban las palabras y los gestos románticos, no hay ideas nuevas puesto que todas ya han sido usadas antes y millones de veces. No queda nada.

Hoy he venido con la mente vacía y me he tendido sobre la mesa de la sala mirando al techo.

Un pestañeo.

Dos pestañeos.

Tres pestañeos.

(Nada cambia)

El color del techo es el mismo cada segundo y no cambiará ni al minuto ni a la hora, todo es igual y sin cambios aparentes, todo… es exactamente lo mismo.

El pecho sube y baja, la respiración es constante, tanto… como el mismísimo latido.

Un pestañeo.

Dos pestañeos.

Tres pestañeos.

(Un zumbido)

Una mosca revolotea por la sala.

Algo ha cambiado y no es precisamente el color del techo o su textura, es simplemente… que la mosca es nueva en el panorama. Sí, ya existía antes, pero es nueva este día y ante mis ojos, es nueva y solo eso, y todo… a pesar de que la escena ya había sido contemplada antes por muchos otros miles de millones de ojos. La vida es tan simple a veces.

Un pestañeo.

Dos pestañeos.

(Confusión)

Me pregunto cuanto tiempo pasará antes de poder encontrar un nuevo gesto que darle a esa persona. No lo se, simplemente… no lo se.

Un suspiro.

Ojos cerrados.

Respiración.

Latidos.

Una sonrisa.

(Euforia)

Sí, iré ahora con un gesto viejo inesperado… como la torpe mosca en el techo que por un segundo me distrajo, iré de sorpresa donde se encuentra y gritaré su nombre, iré, sí, iré, iré… con un anillo listo para reposar en su dedo entre mis manos.


-Moscas, descripciones y simplezas-

Sin cambios aparentes.

Sin cambios aparentes.

Quizás es hora amor mío, de rendirse a la corriente y dejarse llevar despacio y sin quejarse hasta hacer de nuestro tiempo juntos un recuerdo en el olvido. No, aún no es buen momento. ¿Recuerdas como solía ser todo entre nosotros antes de llegar hasta este punto? Yo sí, yo lo recuerdo perfectamente.

Han venido una y otra vez esas personas con sus mismos uniformes y palabras, todos aseguran que esto es un malentendido de mi parte y que con el tiempo pasará, que seré tan libre como antes… y no estaré confinado a un mismo sitio en un solo lugar. Al parecer ellos no saben que jamás he sido prisionero desde que tú estás.

Hoy ha venido tu hermana a verme y me ha pedido cada una de las fotos tuyas que conservo, dice que por mi bien yo simplemente debería dejarte ir de una vez por todas y continuar con mi vida. Sí amor, le he dado cada una de las fotos, ¿pero sabes? no necesito una foto para recordarte, tengo en mi cabeza los recuerdos de tus besos y cada instante juntos, además… tu sigues aquí conmigo.

Hey, amor, es tarde justo ahora y debo dormir un poco, ¿Quieres quedarte aquí conmigo por esta noche? Prometo no intentar tocarte nuevamente ni sentirme miserable. Gracias cariño. Te amo ¿sabes? Sí, eso no ha cambiado… ni durante estos años tras tu muerte.


Fin.

Beber

drunk ? by !pouchtreux on deviantART

Beber.

Hoy tengo ganas de beber y olvidarme por un rato… de todo lo que tenga que ver conmigo y otras penas, de los ojos y las voces, de ella, de ella más que nada. Quiero embriagarme por un rato en algún sitio, lejos del recuerdo y sus palabras, lejos de ella y mis te quieros, lejos… de todo y de mi mismo al mismo tiempo.

Hasta que la muerte nos separe.

Piano. by ~Moona on deviantART


Hasta que la muerte nos separe.
(Recuerdos frente al piano)


La he visto pasar despacio entre las notas de un piano mientras el tiempo se me iba entre lágrimas, mientras los dedos buscaban llegar a su pecho en cada tecla… y el mío se deshacía sobre su recuerdo. Sí, ella era hermosa como no habrá más belleza en todo el mundo, yo amaba esos ojos azules tan bonitos y limpios como un cielo de primavera en algún campo, eran unos ojos arrebatadores y llenos de vida que solían hacer juego con su tersa y blanca piel que tanto me gustaba acariciar cuando al atardecer le susurraba al oído que era mejor resguardarse del frío bajo alguna sabana en algún lugar de nuestra casa. Yo la amaba como nadie más en el mundo podrá amar a una mujer.


Solía despertar cada mañana antes que ella y quedarme ahí admirándola por horas e intentando memorizar cada detalle por pequeño que fuera. Recuerdo la forma en que sus cabellos caían por sobre su mejilla haciéndola parecer una frágil y cansada pequeñita que se quedaba dormida apenas terminado de corretear de un lado a otro con sus juegos inocentes y sus hadas y mariposas. Entonces, justo en el momento en que yo me disponía a besarle la frente, ella solía abrir los ojos despacio mientras se le dibujaba una sonrisa en el rostro y me decía que me amaba más que a nada. Yo caía preso de sus palabras en ese instante y me acercaba despacio a sus labios para poder robarle un beso, pero a ella nunca hacia falta robarle nada porque ella siempre correspondía de la misma forma a cada intento.


Es increíble como pasa el tiempo y uno nunca olvida un bello rostro, es decir, uno es capaz de olvidar fechas, sucesos, etc. Pero jamás un hermoso rostro, y menos aún… cuando ese rostro lo hubo amado tanto como para seguir sufriéndole a su ausencia por el resto de la vida.


Sí, la he visto nuevamente al sentarme y tocar de nuevo porque ella amaba sentarse a mi lado y besarme despacio entre cada nota, lo cual hacia que una melodía pudiese durar incluso horas mientras el cuarto se llenaba de aquella atmosfera romántica que solo es posible entre personas que están simple y puramente enamoradas. Sí, nosotros estábamos completamente locos el uno por el otro, así lo estuvimos hasta el final… y aún así seguimos juntos, porque eso de que “hasta que la muerte nos separe” solo se aplica si morimos los dos y no solamente uno. Y yo sigo aquí, tocando este piano por y para ella… hasta que la muerte nos separe.

Fin.

Filosofía de la muerte.

Filosofía de la muerte.

Con una burlona sonrisa, la muerte recibió a su invitado. Esta fue su primera pregunta:

-¿Cómo es que alguien como tú se ha muerto tan rápido?

-Veras –contestó el joven con desagrado –he sido un completo imbécil, y en un descuido… me morí, es así de simple.

La muerte dio tres pasos al frente y con un ademan le invito a seguir su historia.

-Sucede que soy del tipo de persona difícil y de pocos amigos que no gusta de nada ni nadie cerca, es decir… soy un solitario muy feliz, o más bien…lo era.

-¿Y entonces…?

-Entonces llegó ella y todo se fue al demonio, ya sabes, las cosas pasan –sonrió.
-Las cosas… sí, creo que sí, pero, ¿que cosas pasaron?

-Las de siempre, todo y nada, tu sabes.

-No, no lo se, pero supongo que fue algo así como “la conocí, me embobe, hice tonterías, quise cambiar, me esforcé y zas, me atropello un camión” ¿no es así?

-Sí, de hecho fue exactamente así –dijo el chico con una mirada de sorpresa.

-Claro que fue así muchacho, después de todo soy la muerte y lo he visto.

-Pero… y si sabias ya todo eso… ¿Por qué querías que yo te lo contara?

-Simple, el trabajo es aburrido, es más interesante cuando las personas como tú lo cuentan, porque entonces le ponen sentimiento, gestos, vida.

-Maldito sádico.

-Torpe enamorado.

En ese momento el muchacho desvió la mirada y mirando al piso le preguntó:

-¿Qué será de mí ahora?

-¿Qué se yo? –Contestó la muerte –mí único trabajo es ir a recogerlos cuando el momento llega y guiarlos hasta aquí, mi única diversión es mirarlos contarme sus relatos, mí único placer es verles sufrir, lo demás… no me es interesante.


Fin.

Acerca de un por siempre.

Acerca de un por siempre.

He estado pensando de mas esta noche… y tus ojos son lo único que soy capas de ver ante el espejo. ¿Ha pasado ya mucho tiempo no? Sí, aún te recuerdo y me sonrío al hacerlo.
Últimamente he estado preguntándome que ha sido de ti, y la respuesta parece a veces obvia, y otras tantas… parece más bien una simple tontería.

¿Dónde estas?

Hay veces que desearía sentirte una vez más como aquella vez cuando entrelazaste tu mano a la mía y me besaste sin decir más, como aquellas veces cuando tu piel acariciaba finamente la mía y nuestros cuerpos se entrelazaban bajo las sabanas de una cama puesta única y exclusivamente para nosotros en aquel cuarto de cálidas paredes y frágiles recuerdos. Hoy todo es pasado.

¿Sabes? hace poco vi a unos niños jugando en el parque a ser novios. Se veían muy bien juntos, me recordaron tanto a lo que solíamos ser nosotros… el pasado a veces pesa demasiado.

¿Recuerdas cuándo dijiste “para siempre” por vez primera? Yo sí, fue aquella vez bajo la lluvia cuando te estreche despacio mientras temblabas y susurrando te dije al oído

-Me quedaré por siempre contigo.

Sí, el humano dice frases demasiado a la ligera algunas veces, un para siempre debería ser de ambos y no de uno solo, pero a veces… también es imposible que ambos cumplan con ese tratado, es… simplemente improbable, ahora lo entiendo bien.

Hoy todo me sabe a ti y nada es suficiente.

Me pregunto cuantas veces he andado estas calles con el mismo paso lento de cuando éramos jóvenes y caminábamos juntos entre abrazos y caricias sin nada más en mente que el estar juntos. No lo se, pero se que han sido suficientes como para llegar a aborrecer la vida en este sitio, y sin embargo… no me iría nunca de este lugar.

Aún sostengo ese por siempre entre nosotros.

Soy como ese departamento abandonado y en ruinas que aún sigue en pie a pesar del tiempo y circunstancias, estoy vacio por dentro, derruido pero en pie, y poniendo buena cara a todo. El viento sopla, pero no ha conseguido derribarme.

(Te extraño.)

2:00 am. Y voy camino a ti. Necesito verte una vez más, una última vez… antes de convertir este “por siempre” en un olvido.

A veces la memoria es algo frágil Elaine, y la mía esta por colapsarse en unas horas. Será el final obligado de un por siempre sobre una mesa… y mi vida continuará sin ti en la memoria.

Los recuerdos mueren como tu… y se van contigo dejándome a tras. Nos queda la nada tras el por siempre, y un testigo mudo llamado tiempo, pero el tiempo es inclemente y ya no importa.

Elaine… no importa nada ya.

Fin.

Welcome again.

Welcome again.

On a cold morning, alone as usual… I found you (or maybe you found me), you’re welcome again (sorry if I don’t say it, but it’s just the way I am), you’ll be here for a while (so, I don’t need to know you), just enjoy.

I took you to the classroom (only because you asked me to, not that I care), you said you knew me form some years ago, but I couldn’t just remember (sorry, it was true, in fact… I still can’t) thought we must start from the beginning.

I introduced you to my friends (just common people) in hopes of making you feel like a part of the group. You made new friends, but you were always with me, sharing books, making a work team, talking, sharing time (why?). We were both different, you were a polite girl while I was… me, always trying to make you go nuts, but failing.

One day you left (thanks god), I wrote something for you (just to make you happy, not that I care) and I kept living.

A year passed and you found me (or maybe I found you), you’re welcome again (sorry if I don’t say it, but it’s just the way I am). You came totally different, now you were a little bit like me… but still being you.

Boys were crazy about you, they were totally in love with you (not that I care), good for you but not for me. They hated me because you only wanted to be with me (why for?). Then I got sick for two days which I hopped you’ll find someone else to be with, but not just for only those two days, in fact… I wanted to be alone because I made a mistake (I started to care of you).

At the first night of my sickness… you phone called me to know how I was (you shouldn’t care). I asked you how was your day and you said it went all right because you worked with some else (I felt good at that), but then… you said you missed me (that just changed all). You wished me to get well and then hung off the phone.

At the second night you called again to know how I was. I said that I was gonna be there at the morning… and I did it. You were so happy to see me, we worked together, we played… and we laughed once more and again.

I remember that one day we were discussing about names for your newly born brother, and a teacher came out of the nowhere asking if we were finally thinking about some names for our future son. We laughed and kept with it.

Some other day, your uncle came to give some English lessons to my group (we were not at the same group even that you wanted) and I had a problem with him (just like you), but you helped me to cool out even that it took some time to both of us.

After everyone heard that the man was your uncle… they all started to say he was mine too because I was your boyfriend (what a lie).

The time brought some news. You were leaving for vacations. I wrote something for you in exchange of something you wrote for me. Time came and you left. I missed you (I truly did).
One night you called home saying that you’d be back in two weeks (I felt fine). Next day I was on classes and you just appeared (I was so happy).

Couple of days passed and we had a fight. Saturday night you called saying that you felt sorry, but I didn’t care and hung (we repeated that probably five or six times more). Next night you called saying that you were drunk (that was truly stupid, you knew you weren’t). I forgave you and we backed to be friends. But time came and you left me again.

I felt so alone and you never came back, well… just once, but our plans got ruined, and I after that, I just waited for you to call, but again destiny brought us apart… and I finally lost you forever.

You know? I wish I could say “welcome again” once more some day, but I guess that there are some things that must remain lost… somewhere in the past.

Ángel o demonio.

Ángel o demonio.


Día 1.

Hoy me levanté y abrí mis alas hacia el sol, me levante pensando en lo de siempre “¿Qué soy, un ángel o un demonio?”. Como siempre… lo pensé un rato, pero la respuesta jamás llegó a mi cabeza.
Si lo pienso bien, he hecho más cosas malas que buenas, por lo tanto, creo que soy un demonio.

Día 1. (Noche)

Es hora de descansar, pero en mi cabeza… la duda quedará.

Día 2.

Hoy me levanté y abrí mis alas hacia el sol, me levante pensando en lo de siempre “¿Qué soy, un ángel o un demonio?”. Como siempre… lo pensé un rato, pero la respuesta jamás llegó a mi cabeza.
Si lo pienso bien, no soy un demonio puesto que tengo mis alas de plumas blancas, por lo tanto, creo que soy un ángel.

Día 2. (Noche)

Es hora de descansar, pero en mi cabeza… la duda quedará.

Día 3.

Hoy me levanté como siempre, pero mis alas ya no estaban, me la sabían arrancado, ya no estaban conmigo, ya no podía volar. ¿Será esto alguna clase de castigo?

Día 3. (Noche)

Es hora de descansar, pero en mi cabeza… la duda quedará.

Día 4.

Hoy desperté rodeado de gente, no son ángeles ni son demonios, más bien, son humanos. Eso quiere decir que estoy en la tierra, pero… ¿Por qué?

Día 4. (Noche)

…Soy humano.

Día 5.

Hoy al despertar ha venido ante mí un niño con una respuesta, me dijo que es aquí donde elegimos el camino y hacemos bien o mal, que esta… era mi respuesta y una nueva oportunidad, ahora lo entiendo todo y en cierta forma me alegra, todo esta como debía estar.

Día 5. (Noche)

Ya se lo que quiero y lo que antes era, pero en tu cabeza… la duda quedará.

Adán y Eva según Román.

Adán y Eva según Román.

Después de un buen rato solo, caminando sin rumbo y buscando nada, Adán en su intenso aburrimiento decidió sentarse a la sombra de un árbol a contemplar un hermoso atardecer en las dunas de un desierto, pero ni siquiera eso pudo alegrarlo.

Aunque lo tenía todo para el… el no era feliz, se sentía vacío y solo. El paraíso era increíble, pero para el ya había perdido lo interesante. Aunque se llevaba bien con los animales… el ya no hacia nada por hablar con ellos, y ellos lo habían notado, pero no podían hacer nada. Adán… se había encerrado.

Tras un largo tiempo sin comer, dormir o morir… al fin Adán se decidió a salir. Vagó por su aburrido mundo un rato mientras pensaba en aquello que se había convertido en su faltante… cuando a su mente llegó de golpe una respuesta. Una y solamente una.

Salió del mar y comenzó a correr, corrió a través de espesos bosques e inmensos campos hasta llegar a una montaña fría y blanca, trepó hasta la cima, y ahí, ahí grito con emoción su petición a dios.


-Dame una pareja –dijo Adán –todos los animales tienen una señor, y yo que lo he estado meditando… me doy cuenta de que yo también estoy necesitando una, que necesito a alguien que me entienda, alguien con quien compartir mi vida y la dicha de este paraíso, alguien… que me haga más feliz de lo que nunca he sido.


Al escuchar estas palabras en tan humilde y sentida petición… Dios respondió a Adán con la calma de un padre.


-Hijo mío, has encontrado al fin tu respuesta y tu modo de vida, no hay un el sin una ella… y me enorgullece que al fin lo comprendas. Espérame mañana bajo el árbol en las dunas, ahí te daré tu recompensa.


Tras escuchar estas palabras… Adán salió corriendo cuesta abajo con alegría en el rostro y una nueva luz en la mirada, Adán… era feliz.

El tiempo pasó lentamente para un Adán expectante y deseoso, los segundos se volvieron minutos y los minutos tormentosas horas de silenciosa espera, así pues pasó el día despacio entre suspiros… y la noche lenta entre pensamientos y sonrisas.

A la mañana siguiente todo seguía igual, nada había cambiado en absoluto, Adán aún esperaba ahí sentado por la recompensa prometida por su padre, pero al parecer… Dios se había olvidado.
Pasaron unas cuantas horas más con un Adán caminando de lado a lado bajo la sombra de aquel árbol… cuando de pronto a lo lejos comenzó a vislumbrarse algo. Era una figura de trazos finos y perfectos, se miraba hermosa contra la puesta de sol, era perfecta, inclusive más de lo que Adán en algún momento había imaginado. El tiempo se detuvo.


-Hijo mío –dijo una voz serena desde algún lugar en el cielo –su nombre es Eva y será tu esposa, son obvias las diferencias físicas en ella con respecto a ti y tu figura, pero eso se debe a que ella en todo aspecto te complementa.
Deberás cuidarla porque yo te lo encargo, y así mismo ella habrá de cuidarte porque yo se lo he pedido, harán juntos la mejor pareja porque no hay un el sin una ella, de eso, estoy completamente seguro.


Tras decir esto aquella voz se apago al instante dejando solos a los dos desconocidos.
Eva dio un paso adelante y estrechando la mano de Adán le dijo:


-Esta soy yo y será por siempre un gusto, aquí no hay un uno sin un dos.


En ese instante Adán tomó a Eva de la mano... y con una sonrisa en el rostro la beso.


-Sí, eso es verdad bonita, ya no hay un uno sin un dos, la espera ha valido la pena, ahora jamás me alejare de vos, esa será desde ahora mi promesa.


Así pues quedó sellado que para existir uno existirán los dos, así pues van en la vida tomados de la mano, todo quedo ahí y no ha cambiado, Adán y Eva… siguen juntos caminando.


Fin.

Monster.

Moonshine Monster by ~Izaart on deviantART

Monster.

Can you hear the voices calling you? They belong to me. Come and shut me, I’ll be waiting.
Can you feel it? That is me crawling into bed whit you. Don’t be nervous, I won’t hurt you… much. I only need you to be scared, I need it to survive, come on, give me a scream honey.

Acerca del final de nuestra historia.

Acerca del final de nuestra historia.

De nuevo… he entrado, es el mismo cuarto en el mismo lugar, pero ahora cubierto de polvo.
Hacía tiempo que no te miraba.

Los recuerdos se agolpan en el pecho y me nacen estas ganas inmensas de abrazarte, pero se… que eso no será posible de ahora en adelante. El tiempo de los abrazos terminó hace mucho y fue sellado en la memoria, ahí… vivirá por siempre como todo. Como tú.

Eran los días buenos, los días del amor y de esperarse, esos días donde los amantes solían fijar un punto en el mapa de sus vidas para compartir sus pocas horas, eran esos días… donde un beso valía oro en comparación con el salario, esos días felices… donde los futuros suelen comenzar a ser planeados. Pero nuestro futuro jamás llegó.

Recuerdo aquella ensombrecida tarde mientras te esperaba de pie bajo la lluvia en aquel parque, mi cuerpo se estremeció con tan solo escuchar el sollozo de mi hermana que me decía por el móvil que tú no llegarías más, que no volverías a estrecharme de ninguna forma. En ese momento tiré el móvil al suelo y salí corriendo a tu encuentro, pero cuando llegué… ya era tarde, te habías ido en silencio y con calma, como si nunca nada hubiese pasado y solo durmieras. Estabas al fin en paz.

Aquella manta blanca sigue en mi memoria, es una de las tantas cosas de ti que jamás podría olvidar.

Ahora estamos aquí, en el lugar donde todo comenzó, en esta habitación… donde al parecer aún existes, así sea por un breve momento.

Aquí fue donde nos besamos la vez primera mientras bromeábamos acerca de las relaciones de pareja y sus cursilerías, aquí…fue donde comenzamos a volvernos así de cursis.

Se porque estamos aquí y lo entiendo perfectamente, es hora… de cerrar un ciclo.

Conservas aún ese encanto y vida a pesar de lo obvio, es difícil no querer tomar tu mano y besarte una vez más. Es difícil pensar que todo ha terminado.

Estaré bien amor, estaré bien sin ti, siento no haberte dejado ir antes, pero aún tenía que decirte una cosa, y eso era… que tu eres mi vida y pase lo que pase siempre me harás falta, pero ya no tienes porque preocuparte, te guardaré en mi memoria y en mi pecho, pero no molestaré más a tu descanso con mi tonto deseo de tenerte conmigo así sea un segundo. Porque ahora… estamos aquí.

TE AMO.

Ya mi cielo, ya puedes irte en paz.

El cuarto ha quedado nuevamente vacio… y la puerta se cerrará tras de mí. No volveré a verte mañana, al fin comprendo que las cosas son así.

Fin.