viernes, 18 de febrero de 2011

Confesión de amor a dos mujeres.

Confesión de amor a dos mujeres.

He de confesar que recientemente he comenzado a mirar con estos ojos a otra mujer. Lo he hecho frente a las narices de mi amada, pero no me siento tan culpable como podría pensarse, sino que más bien… lo siento tan correcto como amarla al mismo tiempo.

Podrían pensar entonces que ello me hace una mala persona, pero diré a mi favor que las malas personas serían más bien los que no pudiesen amarla en mis mismas condiciones, porque amarla no es más un crimen que el quererla siempre cerca al igual que a mi mujer, y si eso es en verdad un crimen… entonces lo admito y soy culpable.

Diré entonces a mi defensa que han sido sus ojos los culpables… en conjunto con su sonrisa sincera, bellamente esculpida, diré entonces que fue amor a primera vista y jamás podría retractarme, diré que quizás inclusive… mi esposa ha sido en parte la culpable. Sí, diré eso y muchas otras cosas mientras haga falta, eso y más mientras pueda tenerla, eso y más por tenerlas en mi vida a ambas.

He pensado largo rato en aquel instante breve que selló nuestros destinos cuando su mano sujeto la mía en aquel cálido momento. Todo fue tan hermoso en aquella escena tan intima… que jamás me habría perdonado el no haberla hecho mía en un abrazo tierno como solo los que lo entiendan podrían llegarse a imaginar. Yo no me arrepiento de cómo han sido las cosas desde aquel entonces… y creo que jamás podría arrepentirme de algo como ello. Si dijera ahora que amo a mi esposa con toda el alma y el corazón… quizás y nadie me creería, pero así son las cosas en cada latido de mi pecho y es inevitable. Las cosas son simplemente así.

Diré entonces que amo a mi esposa más que a nada, pero que también hay otra persona que llena mis días de alegría, y es que soy y he sido tan afortunado… que se me permite tenerlas a las dos sin queja alguna. Así pues, si alguien ha malentendido, yo les pido una disculpa, es solo que la otra mujer que amo a la par que a mi bella esposa… es a mi hijita desde que los doctores nos hubieron presentado.

He de confesar entonces… que recientemente he comenzado a mirar con estos ojos a otra mujer. Lo he hecho frente a las narices de mi amada, pero no me siento tan culpable como podría pensarse, sino que más bien… lo siento tan correcto como amarla al mismo tiempo.

Diré entonces a mi defensa que han sido sus ojos los culpables… en conjunto con su sonrisa sincera, bellamente esculpida, diré entonces que fue amor a primera vista y jamás podría retractarme, diré que quizás inclusive… mi esposa ha sido en parte la culpable. Sí, diré eso y muchas otras cosas mientras haga falta, eso y más mientras pueda tenerla, eso y más por tenerlas en mi vida a ambas.

-Confesión de amor a dos mujeres-

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