miércoles, 30 de marzo de 2011

Sermones e indiferencia.

Sermones e indiferencia.

-¡Hermana! –Te dije con sorpresa –Hacía tiempo que no te veía, dime, ¿Dónde te habías metido todo este tiempo?
-…
-Sí, supongo que los muertos no tendrían mucho que decir al respecto –sonreí.
-No has cambiado, ¿no?
-En realidad… eres tu la que no ha cambiado, e inclusive ahora… te preferiría más cuando usabas lentes.
-Sí, recuerdo que siempre te gustaron, pero igual y ese no es el punto.
-¿Es que acaso vienes a recordar?
-¿Recordar?
-Sí, a hablar de los viejos tiempos o cosas así.
-No… en realidad vine a hablar de ti.
-¿De mi?
-Sí.
-Otro sermón supongo.
-Sabes bien que no vendría si no fuera necesario ponerte un alto.
Suspiré.
-Sí, los amigos siempre están cuando los necesitas, ¿No es así?
-Esto no es un juego –dijiste molesta.
-No, probablemente no, pero igual se me hace divertido.
-Estás muy altanero ¿No crees? Creo que ya es hora de irle bajando a tu actitud.
-Si tanto te molesta entonces ven y detenme, ¿O es que acaso no venías a controlarme?
-…
-Eso pensé.
-Realmente estas siendo más odioso que todas aquellas veces.
-Sí, desafortunadamente no me importa, igual ya no soy el mismo chico que conociste, así que no deberías perder el tiempo conmigo.
-¿Perder… el tiempo? ¿Acaso te volviste loco?
-No lo se, es decir, te estoy viendo en este instante, así que quizás y si me he vuelto loco, ¿Acaso eso importa?
-¡Sí! –Gritaste –Sabes muy bien que esto no esta bien, sabes muy bien que tu no estas bien así.
-¿Y tu si lo sabes porque…?
-¡Porque te conozco!
-Vaya, otra persona más que asegura conocerme.
-Basta, deja de hablarme en ese tono.
-No.
-¿Quien diablos te piensas que eres?
-Quien a mi me de la gana.
-¡Basta!
-Ahora que lo pienso, jamás he podido recordarte diciendo mi nombre, es decir, tú y yo éramos como hermanos y los mejores amigos, pero aún así… no logro recordarte llamándome por mi nombre ni una sola vez.
-Claro, pero a cambio tuvimos mil apodos, ¿No es así?
-Sí, pero yo recuerdo haberte llamado muchas veces por el tuyo.
-Porque a pesar de todo… nunca pudiste dejar de lado ciertos formalismos que usabas como muro. Ahora, ¿me dirás que te sucede Salem?
-Salem… tenía mucho que no escuchaba ese apodo, pero preferiría que no me llamases así de nuevo.
-¿Por?
-Porque los tiempos han cambiado y ya no soy el mismo de antes, inclusive mi nombre no es el mismo, porque ya no uso el primero, sino el segundo desde hace años.
- Om…
-No, no te atrevas a decirlo –te interrumpí –ese nombre no te corresponde, tu tiempo se detuvo en el anterior, pero aún así… ya no hay cabida para ti en este instante, así que no me llames por ningún nombre, ni por el presente ni por el pasado, porque tu ya no tienes futuro en esta historia.
-Ya veo, así que nuevamente estas intentando eliminarte, ¿No es así?
-No, simplemente intento retomarme y aceptarme como realmente soy.
-¿Retomar que? ¿El camino que llevabas cuando te conocí? ¿Aquel camino donde nada te importaba y tus emociones habían sido eliminadas al igual que tus recuerdos?
-No… porque aquella vez, el chico que conociste, si bien eliminó sus emociones y recuerdos… al menos conservó las ganas de no ser sino una persona más buscando algún fragmento de luz bajo el cual resguardarse, pero todo ello no era sino un deseo acarreado por el amor a otras personas y el buscar hacer lo correcto para que otros lo mirasen, así pues, ese chico era solamente una farsa enmascarando otra farsa, pero ahora… ahora las cosas han cambiado, porque mis ojos son mejores, porque puedo verlo todo con mayor claridad que antes.
-¿Y como se mira el abismo desde ahí?
-¿El abismo? ¿Y tú vienes a preguntarme eso? Por favor, eres la persona que menos derecho tendría de mirarme de ese modo, porque tu cobardía te llevó al abismo mucho antes ¿No es así?
-…
-Eso pensé.
-¿Como se siente la falta de luz?
-Asumo que no tan mal como se sentía el rechazo –sonreí con malicia.
-La falta de luz… eso explicaría tus ojos más vacios que antes y esa aura tan fría y llena de oscuridad. Ni si quiera cuando te conocí estabas tan lejos de todo y tan ausente de ti. Tu arrogancia te esta carcomiendo despacio.
-La oscuridad a la que tanto temes, no es sino una contraparte de a luz, y así como muchos se ahogan en las sombras y respiran en la luz, otros tantos nos ahogamos en la luz y respiramos en las sombras.
-¿Cuanto más planeas ensuciarte?
-¿Consideras sucio que yo pueda vivir sin nadie?, ¿Que los convencionalismos no me importen porque no son la felicidad sino un montón de reglas que inclusive nunca sirvieron para amar o enamorarse? El amor se siente, no se aprende, y no se busca, se encuentra por si solo y cuando menos te lo esperas, no se piensa, se siente y vive, pero en este mundo… Todo importa más que ello, porque todo es consumismo, poder, y miedo, porque importa más el dinero y la comodidad que el amor, porque importa más el que más puede que el que más quiere, porque el miedo a quedarse solo puede más que las ganas de realmente ser amado. Dime, ¿Es que acaso la oscuridad es más sucia que la luz? Porque en esta oscuridad aún soy más incapaz de mentir que aquellos que buscan luz, porque en eta oscuridad mis ojos miran de mejor forma el amor que aquellos que lo buscan, porque en esta misma oscuridad… se que ser diferente me hace infinitamente superior, porque al menos aún respeto lo que soy y lo que quiero en vez de simplemente sacrificarlo para ser como el resto, porque el cuerpo no es un adorno sino algo que debe ser siempre respetado, pero en estos tiempos… es quizás lo mínimamente respetable, porque en las nuevas ideas de libertad hemos caído en libertinaje, porque si hubiera un poco más de respeto personal… entonces no estaríamos regalándonos al primero que pasa por la calle y nos hace una promesa de comodidad y libertades.
-¿Y si te equivocas?
-¿Y si no?
-El mundo cambia, evoluciona y avanza, no puedes simplemente cerrarte.
-¿La luz es ser una marioneta con pensamientos basados en el miedo y el libertinaje? Porque lo que yo veo es a mucha gente buscando ser amada sin pensar en amar al otro o al menos amarse a ellos mismos. Lo que yo veo es gente comprando gente y gente aceptando por no quedarse solos. Lo que yo veo es a gente entregándose por dinero o placer y sin pensar en el auto respeto, porque las prostitutas y prostitutos al menos cobran por el placer que dan y quizás reciben, pero… ¿Y que hay de los que en estos tiempos lo hacen de a gratis?
-Tu forma de mirar al mundo…
-¿Acaso esperabas que mis ojos se centrarán solamente en lo bonito?
-Superficies… tú eras ciego.
-Aún soy ciego, porque no soy superficial, sino pensante y profundo.
-¿Cómo es no sentir?
-¿Y me lo pregunta una persona inexistente?
-Sabes a que me refiero.
-No es que no sienta, es solo que no me prestaré a ser de quien no me merezca, porque si quieres algo, debes dar algo de igual valor, y con esto no me refiero a vienes físicos, sino a la igualdad en una relación, porque no planeo regalarme a lo que el otro pida sin exigirle lo mismo como complemento. El amor no es una excusa ni un arma, sino un mutuo acuerdo, así que debe haber igualdad en todo aspecto.
-A veces realmente pareces demasiado viejo.
-Nunca me he sentido joven y además estoy algo agotado.
-Debe ser la falta de sueño.
-No… la verdad es que siempre me he sentido así.
-¿Y entonces… esta actitud tuya es lo que consideras correcto?
-¿Correcto? ¿Qué es realmente correcto en esta vida?
-Relatividad… siempre odiaste ello, y sin embargo ahora lo utilizas.
-No, no te confundas hermana, la relatividad sigue sin interesarme, más bien… creo que las reglas han cambiado a placer de los tiempos y conveniencias, porque aquello que antes defendían… ahora es lo opuesto a lo que defienden.
-¿Y tu?
-¿Yo?, yo simplemente defiendo lo mismo que he defendido siempre.
-¿Y es que acaso piensas que con esa actitud cambiarás al mundo?
-¿Cambiar al mundo? No, no, esto no tiene nada que ver con ello, el mundo no me importa, es solo que tampoco tengo ganas de convertirme en un hipócrita conveniente.
-¿Y es mejor ser un infeliz que un hipócrita?
-Sí, porque en realidad un hipócrita tampoco es feliz, solo finge serlo, y al final del día, quizás todos esos son peores que yo.
-¿Cuanto más seguirás hiriéndote?
-Cuanto haga falta, pero a decir verdad… no considero estar hiriéndome, quizás lo sientes así porque aún te recuerdo al chico aquel que conociste hace tiempo, ese que llevaba una herida inmensa en el corazón y la cubría con sus dos manos para que nadie la viera y no tuviese que tomarse de otra persona para continuar su camino. Pero ahora las cosas son diferentes, porque ya no estoy cubriendo mis heridas, sino aceptando las cosas de este mundo como son.
-¿Cómo son? –Me interrumpiste –¿Aceptarlas como son es dejarte absorber por la oscuridad?
-Tú piensas que es dejarme absorber, yo por otro lado, pienso que más bien estoy aceptando ambos lados de la moneda, porque no pretendo escapar de tu mundo, pero tampoco pretendo ignorar el mío.
-¿Ah no? ¿Y entonces porque sigues alejando a las personas? ¿Por qué sigues descartándolas y mirándolas por debajo? ¿Por qué estas solo a estas alturas? ¿Por qué sigues caminando sin dar la mano?
-Me aburres.
-Sí, pero claro que te aburro, porque a nadie le gusta escuchar las verdades, ¿No es así?
-No, en realidad me aburres porque de hecho me aburres, tu forma de pensar es tan simple como la de todos, tan burdamente simple, tan simplemente hueca.
-¿Y la tuya?
-No lo se, pero igual y puedo contestarte todas tus preguntas.
-¡Hazlo!, hazlo si en verdad eres capaz.
-Las alejo porque me aburren, porque no me son interesantes ni me sirven para nada, porque no necesito a nadie sino a mi mismo, además, no me gusta conservar vínculos inútiles. Las descarto porque no me causan nada, y solo las miro por debajo cuando sus egos exceden la verdad de sus intelectos, porque no me gusta la gente que piensa demasiado de si misma y se burla del resto, porque si bien mi ego es grande… al menos yo no voy por ahí haciendo menos al resto, porque de todas formas no me importan tanto como para mirarlos de un modo especifico. Estoy solo porque no hay nadie que pueda realmente caminar a mi lado y estar bien, porque al parecer soy una especie venenosa. Y no es que no de la mano, porque más bien siempre la he dado, es solo que como dije antes, no planeo quedarme donde no sepan como tenerme.
-¿Y Sabes tu como tener a los demás?
-Sí, el ser humano requiere poquísimas cosas para ser realmente feliz, el lio es que ellos mismo no saben respetar en los demás lo que ellos exigen para ellos mismos, así que sí, yo si se como tener a los demás, pero desafortunadamente… no sirve si solo es un lado el que lo aplica.
-¿Y yo supe tenerte?
-Mmm… no sabría responderte eso, porque a final de cuentas… tu y yo nunca pusimos reglas entre nosotros, es decir, hacíamos lo que se nos diera la gana el uno con el otro y jamás nos quejábamos de nada, porque esa era nuestra completa libertad.
-¿Y ahora eres libre?
-Quizás no del todo, pero si bastante más que antes, porque aún contigo… jamás fui del todo libre, porque inclusive tu no eras suficiente para llenarme por completo.
-¿Y ella?
-¿Ella? Asumo que hablas de…
-Sí, no hace falta que digas ni su nombre.
-No lo se.
-¿No lo sabes?
-Nop.
-Pero si aquella vez se veían bastante bien juntos…
-Probablemente sí, pero igual no tengo una respuesta, porque jamás pudimos comprobarlo.
-¿Sabes que siempre te quise feliz y con alguien especial no?
-Sí, aún lo recuerdo, pero sería mentira decirte que he pensado mucho en ello.
-¿Me dirás que no quieres ser feliz?
-En realidad… soy bastante feliz con las cosas más simples que podrías pensar. Lo único que necesito es algo de paz, lo demás llega solo.
-Pero la soledad…
-Por favor, no me hables de la soledad como si tú supieras algo al respecto, porque cuando tú me conociste, yo estaba inclusive más solo de lo que tú lo estabas.
-Y aún así no le temías a la soledad.
-Y aún ahora no le temo, porque siempre he estado solo a pesar de las personas, porque realmente es más fácil todo de esa forma.
-¿En verdad lo piensas así?
-Inclusive tú te fuiste, ¿No es así?
-…
-Calma, no te estoy reprochando nada en absoluto. La verdad es… que ello no me interesa en lo más mínimo.
-Realmente has cambiado, pero no se si enorgullecerme o preocuparme por tu suerte.
-No deberías preocuparte, he lidiado con mi propia suerte toda la vida, y nada ha salido como esperaba, pero a final de cuentas todo es asunto mío y yo mismo me haré cargo. Relájate, yo siempre estoy bien.
-No… tú solías enmascarar todo utilizando esa frase, pero eres un pésimo mentiroso.
-Sí, siempre he sido malo contando mentiras, y en cierta forma eso me enorgullece, porque solo puede significarse que no tengo la suficiente practica en ello.
-Sí, tú regla de total honestidad.
-Soledad, oscuridad, el abismo… todas esas cosas ya no son algo de lo que debas preocuparte, porque este ya no es tu sitio ni yo el mismo chico de antes. Yo aceptaré las cosas una a una a mi modo, sin nadie que me detenga, porque quizás nadie vale lo suficiente para ello.
- Te perderás de nuevo, solo que esta vez… estoy segura de que acabarás en el fondo si no te cuidas.
-Pues entonces resérvame un lugar a tu lado, así al menos tendremos más tiempo juntos en algún momento y entonces tus sermones serán correctos.
-Sí, más tiempo juntos… como siempre debió haber sido.
-Entonces… si es verdad que entiendes ello, retírate, ya no hace falta que hablemos más, porque a estas alturas, nada de lo que digas realmente importa, porque lo muerto, muerto está, y el pasado… es una cadena que no planeo arrastrar más tiempo.
-…
-No preocupes, eres libre de venir a verme cuando quieras, solo no esperes encontrarme como antes.
-Bastará con verte entonces, porque el resto ya lo he visto.
-Adiós –dijimos al unísono.

lunes, 28 de marzo de 2011

Bajo la lluvia.




So This Is What It Feels Like by ~yantotzkie on deviantART


Bajo la lluvia.


Tengo en la memoria el recuerdo de un niño llorando bajo la lluvia una noche en algún parque.


Y sí, tengo el recuerdo, pero no se a quien diablos corresponda.


(…)

sábado, 26 de marzo de 2011

Primal idea.

Primal idea.

For everyone who writes… There’s always a primal idea, a line of thought that leads every single word you write… To the point where it could be called “something” instead of being just called “a bunch of doodles”, that would mean that everyone who writes… writes that because of a personal reason, which means, it’s his own idea or emotion, so, the writer knows exactly what he writes and the reasons why he does it, but even with that… I’ve heard a lot of writers always saying when they’re asked… That the readers define each and everyone at his own pace whatever they like about their writings, and yes, at that part I’m agreed with them, but still… I’ve heard them using that as an excuse for not to explain the real meaning of its work, and that’s where I’m against them, because I as a reader, would like to know not only my idea but his own.

It’ll maybe sound harsh but… I can’t stand those who call themselves writers and still are unable to explain something as easy as their own writing, I mean, if you’re not gonna give an explanation when you’re seriously asked and only gonna hide into an excuse… Then why did you wrote and published on the first time? Because if it was gonna be only personal… Then it was a waste of time to make it into something that a lot of people would read. A real writer should never avoid that topic.

Speaking about that… I’ll only say I’m not a writer or something like that; I would rather to be called a writing mime. And yes, about the meanings… What if on purpose I’d write something with more than one meaning? Wouldn’t it be funny to think that the author was even more concentrated into giving not just one topic but more at once and without affecting the bases of his own writing? Because… I usually do that, and if they ask me… I’ll give all the reasons and listen to some new ones, because I like to know what the people think at every time, because… I’m a mime and love the invisible world of the thoughts and like to exchange mines with the rest of the world.

With all of that said… I’ll only add my farewell from the mime over the mirror that laughs of the existence and all of the stuff.

Enjoy the silence my beloved ones.


http://enredados-en-mi.blogspot.com/2011/03/cycle.html

lunes, 21 de marzo de 2011

Perspectiva de un lugar sin gente.

Perspectiva de un lugar sin gente.

“Habría sido mejor quitarse las máscaras por una sola noche y dejar de lado las mentiras, pero aún obsesionados con encajar en este mundo humano… preferimos seguir sus pasos y dejarlas puestas”.

El viento era frío aquella tarde sobre el punto de encuentro, los árboles se mecían despacio esparciendo sus hojas por el suelo mientras te esperaba inmóvil y con la vista fija en el objetivo.
Eran casi las 4:00 pm. Habías llegado justo a tiempo y llevabas ya desde entonces aquella sonrisa falsa. Me aproximé a recibirte antes que nadie y te murmuré al oído.

-¿Estas segura de querer hacer esto?
-Sí –respondiste de inmediato. –¿Es que acaso te has arrepentido de algo?
-No tendría porque hacerlo.
-Mmm… Siempre me han causado extrañeza tus reacciones, es decir, jamás he podido saber lo que estas pensando.
-Quizás sea mejor así, porque de otra forma… Probablemente terminarías por despreciarme.

En ese instante sonreíste sin decir más y seguiste tu camino. Los otros invitados comenzaban a llegar y se amontonaban para saludarse los unos a los otros formando un grupo medianamente grande a plena calle. Todo estaba dicho, y sin embargo… Aún había palabras escondidas en el aire. Al poco rato salieron a recibirnos los dueños de la casa. La fiesta estaba por comenzar y los ánimos estaban a tope al igual que las expectativas. Todos sabían muy bien como eran aquellas fiestas y hasta donde los límites se volvían importantes. Así pues, todos estaban listos para divertirse.

Tú solías escabullirte con tus amigas, que eran más tranquilas, a cuchichear por todos lados de cosas sin importancia, yo por otra parte… Solía apegarme a mis compañeros y terminar hablando de bobadas con mis amigas. El tiempo pasaba realmente rápido y las estupideces no se hacían esperar, así que nosotros terminábamos mojados de los pies a la cabeza y formando equipos para jugarnos un partido de soccer entre hombres y mujeres. En esos momentos tu solías mirarme con algo de desapruebo como si fuese un chiquillo haciendo algo indebido, pero luego sonreías y te acercabas para decirme algo en un tono tierno o a veces para hacerme una broma mientras me acariciabas con cariño la cabeza. La gente solía mirarnos raro por el simple hecho de que yo te dejase tocarme, ya que era sabido por todos que siempre hube odiado hasta el más mínimo contacto, pero en tu caso… Simplemente no me causaba nada el que hicieses ello. Ese día sin embargo, tú y yo no nos quedamos mucho en aquella fiesta, puesto que solamente había sido un pretexto entre ambos para lograr estar fuera de casa.

Esa tarde nos escabullimos por a través de las calles y sus escaleras hasta llegar al centro comercial. Eran las 5:30 y te veías linda. Aún recuerdo la ropa que llevabas aquella vez. Te veías hermosa en aquellos pantalones beige con montones de bolsitas y con ese suéter azul cielo arremangado y de pronunciado cuello redondo. Sí, esa tarde la habíamos marcado entre nosotros para al fin tenernos en una cita sin molestias, solo que… Quizás y aún sabiéndolas… Yo no contaba del todo con tus intenciones.

El viento había comenzado a enfriarse más por esas horas, pero aún ello no te importaba y a mi menos, así que decidimos hacer un recorrido y entrar al cine al terminar. La película no fue realmente divertida, pero eso poco importaba en aquel instante, lo único que te importaba… era aquello que tenías desde hace algunos días ya en la mente.

Al término de la película salimos a caminar un rato. No hubo palabras y simplemente me besaste en silencio mientras me tomabas de la mano para llevarme a algún lado. La vista ante mis ojos fue sorpresivamente increíble a pesar de ya habérmelo esperado. Una mirada picara adornaba tu rostro bajo aquel cielo oscurecido mientras tu mano derecha señalaba algún inmueble y tu mano izquierda se aferraba ante mi manga como si fueses una pequeñuela. Un restaurante de comida china era todo aquello que adornaba en ese instante mi mirada.

-Mmm… La verdad es que nunca he probado la comida china, así que…
-No bobo, no me refiero a eso sino a…
-¿No lo has olvidado no?
-… No, pero igual no importa, porque estoy segura de que esto es lo que quiero.

Eran las 7:20 cuando entramos en aquel recinto. El ambiente era tranquilo mientras se tensaban nuestros corazones. Habría sido mejor quitarse las máscaras por una sola noche y dejar de lado las mentiras, pero aún obsesionados con encajar en este mundo humano… preferimos seguir sus pasos y dejarlas puestas.

Te dirigiste sin vacilar hacia el encargado, y en un breve intercambio de palabras… tenías la llave al cielo colgando de tu mano. Las puertas fueron abiertas mientras tu beso buscaba expandirse por mi cuerpo y estallarme en mil pasiones. Las prisas reinaban por tu piel que se estremecía a cada instante y ante cada roce. Los sonidos se intensificaban entre esas cuatro paredes sin darme oportunidad alguna de rectificarme. Tu cuerpo caliente se hacia sentir por a través de la ropa mientras tus manos buscaban hacerse camino por debajo de la mía. La respiración se hacía pesada y cada vez más fuerte. El sudor asomaba por tu cuerpo en finas gotas mientras tu voz se hacia susurro y se arrastraba entre palabras diversas buscando provocarme. Tu cabello quebrado se enredaba entre mis dedos mientras tu olor a flores viajaba a través de mi olfato, una nube azul paso volando ante mis ojos... Y entonces, sin más, tus pechos florecieron hermosos delante de mis manos. El frío en las calles no era sino un recuerdo que se perdía distante ante aquella noche bajo el peso de tu cuerpo sobre las sabanas de una cama en un lugar olvidado.

Recuerdo tu rostro en ese instante, aquella mezcla de emoción, miedo, y añoranza… que a su vez me hacia pensar de alguna forma en una especie de confusa y ciertamente enfermiza forma de esperanza. Es así como el paraíso puede volverse en dos segundos el infierno, y es justamente así como todo sucedió entre nosotros cuando las palabras escondidas en el aire al final se aparecieron.

-¿Qué pasa? –preguntaste.
-Quizás un poco de todo y a la vez un poco de nada.
-Por favor, no bromees con esto, es importante para mí.
-Sí, y para mí también, es por eso precisamente que me detengo ahora en vez de esperar más tarde.
-¿Que diablos te pasa? –Preguntaste molesta mientras te cubrías el cuerpo con la cobija –¿Es que acaso no te gusto?
-An, esto no es respecto a mis gustos a pesar de que entran también ahí.
-¿A que demonios te refieres? ¡Explícate de una maldita vez!
-An… Hay cosas que simplemente deberían quedarse como están.
-Basta, ¿Quién carajos te has creído para hacerme esto? ¡Contéstame!
-… No voy a pelear contigo justo ahora, ni mucho menos por un tema como este.
-Cobarde, eso es lo que eres, un maldito cobarde. –Unas lágrimas rodaron por tu mejilla en ese instante.
-Probablemente si, pero al menos no soy yo quien esta pensando en acostarse con alguien solamente por el simple hecho de que sus amigos y compañeros le hacen burla por x motivo.
-…
-No, no, no te quedes callada justo ahora. ¿Acaso pensaste que no me daría cuenta? –Sonreí –Al final… todas las personas son iguales, burdas y superficiales, engañándose a si mismas, temiendo estupideces, haciendo estupideces, contradiciéndose solas, siendo convenientes.
-¿Y es que acaso tu te sientes mejor que todos?
-¿Yo?, yo no siento nada. ¿Querías saber sobre mis gustos y motivos? Perfecto An, mis motivos para no estar contigo son precisamente que: 1)No voy a cooperar con algo de lo que quizás luego te arrepientas y que solo haces por una estupidez. 2)No siento nada por ti, no me causas nada, porque si bien eres bonita, eso no es suficiente para hacerme sentir algo, porque ¿Sabes? quizás y ni siquiera soy capaz de sentir nada por nadie, porque tu gente, tu mundo, todo ello, no me agrada mucho que digamos, porque si bien no soy superior a nadie, al menos intento apegarme a un camino correcto y justo para todos y no solamente un camino conveniente para mi. Esa es la diferencia entre la mayoría de ustedes y yo. Y sí, puedes mirarme raro y pensar lo que te venga en gana de mí, pero la verdad es An, que tu misma te darás cuenta pronto del tamaño de tu estupidez, y entonces tal vez, te detendrás a pensarlo y te darás cuenta de que sea como sea hoy te he hecho un favor.

En ese instante te levantaste de la cama con el cuerpo envuelto entre las sabanas y caminaste hacia mí sin mirarme y con la cabeza baja. Unas lágrimas cayeron contra el suelo y de pronto te detuviste.

-Eres un bastardo –dijiste entre sollozos –un bastardo y solo eso.
-Sí, y puedes odiarme cuanto gustes, ello me tiene sin cuidado justo ahora.

Una mano surcó el aire y la sentí fuertemente contra mi mejilla. Me habías abofeteado.

-¿Y porque diablos has estado conmigo todo este tiempo entonces?
-Porque tu me lo pediste y yo no tenía nada mejor que hacer ni un motivo real para oponerme.
-Eres… –dijiste mientras apretabas fuertemente el puño.
-Sí, probablemente soy eso y mucho más, desafortunadamente para ti, ello tampoco me interesa justo ahora, y si te soy honesto… no creo que a futuro llegue a interesarme tampoco –sonreí.
-No, solo eres un hijito de papi con miedo a todo y un ego inmenso que jamás podrá amar a nadie ni ser amado, porque simplemente no mereces nada que no sea estar solo por el resto de tu vida. Eso es lo que eres y me alegra que no te importe, porque al menos así ya estarás preparado para poder sobrellevarlo sin necesidad de ayuda.
-… Quisiera poder saber que es lo que debería sentir en este instante, pero me temo que no puedo.
-No te esfuerces, no hace falta que rebajes a mi nivel por una tontería.
-… Lo siento.
-No, no lo sientas, al menos por una vez has sido honesto con respecto a ti mismo y el resto del mundo que tanto odias. ¡Felicidades! Estas jodido.
-… Te dije que terminarías despreciándome, ahora vez que no me equivoque.
-Sí, –me dijiste mientras terminabas de vestirte –que te aproveche.

Tras aquellas palabras procediste a abandonar el cuarto dejándome completamente sólo. Yo me quede ahí en silencio por un rato sin saber aún que sentir con respecto a todo. Quizás y al final… Todo aquello que dijiste sea simplemente lo correcto, pero aún con ello… Hay muy pocas cosas a las que podría aferrarme en esta vida, así que al final, quedarme solo es solamente una probabilidad más que no me causa ningún problema, porque de todas formas siempre me he sentido sólo en un lugar sin gente.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Carta para una amiga.

Carta para una amiga.

Cuando tengas algún problema y sientas que ya no puedes más… Siempre recuerda que puedes contar conmigo, puesto que yo estaré dispuesto a ayudarte en todo momento, porque por ti haría lo que fuera, porque te quiero.

Cuando te sientas sola o tengas ganas de hablar con alguien… No olvides que siempre estaré ahí para hacerte compañía y escucharte, porque somos amigos, y los amigos siempre estarán ahí para cuando los necesites.

Cuando te sientas triste, no dudes jamás en venir a buscarme, ya que yo encontraré la forma de hacerte feliz y arrancarte siempre una sonrisa.

Cuando las cosas parezcan difíciles… Mira siempre a tu lado, que yo estaré ahí para apoyarte en cada aspecto.

Cuando sientas que lo has perdido todo… Tan solo detente a pensar por un momento, entonces verás que pase lo que pase siempre me tendrás a mí.

Cuando llegues al punto de pensar que no importas a nadie… Entonces piénsalo de nuevo, porque para mí siempre serás alguien importante.

Cuando te sientas indefensa y necesites de alguien que te proteja… Ante todo quiero que sepas que yo siempre estaré dispuesto a protegerte, porque no me cuesta nada el intentar cuidarte el alma y todo lo que te conforma. Y más porque tu eres como una hermana para mi.

Y si el tiempo llegase en algún punto a separarnos… La distancia sería solamente el pretexto más adecuado para quererte más a cada instante, porque la amistad no muere ante la distancia, sino que se fortalece y vive por siempre en el recuerdo.

Te dejo entonces esta carta diciendo todo, porque no hace falta decir más cuando se ha llegado al punto de entenderse los silencios.

Estaré por siempre.

Esa es mi promesa para contigo.


Te quiere: Tu amigo.